Teóricamente somos el ser racional por excelencia y, sin embargo, somos la especie más emocional.
-E. Punset
Educación emocional.

Los objetivos generales de la educación emocional según Bisquerra se pueden resumirse en:
• Adquirir un mejor conocimiento de las propias emociones
• Identificar las emociones de los demás
• Desarrollar la habilidad para regular las propias emociones
• Prevenir los efectos nocivos de las emociones negativas
• Desarrollar la habilidad para generar emociones positivas
• Adoptar una actitud positiva ante la vida
En definitiva, se trata de lograr el desarrollo de las competencias emocionales desde la infancia
Según recoge Deza (2012), las emociones se almacenan junto con los hechos en nuestra memoria formando parte de nuestros procesos de aprendizaje y generando sentimientos que se van guardando en la corteza cerebral, donde se encuentran lo que los neurólogos definen como nuestras memorias específicas. Por lo tanto, podemos decir que lo que está claro es que sin emoción no hay atención, sin atención no hay memoria y lo que no se recuerda simplemente no existe.
REFERENCIAS:
- Bisquerra, R. (2003). Educación emocional y competencias básicas para la vida. Revista de investigación educativa. 21 (1), págs. 7-43
- Deza, M. (2012). Tu cerebro lo es todo, ¿sabes cómo y por qué decides? Madrid: Plataforma Editorial.