Claves para mejorar el aprendizaje
Parte#1
Aprender es un proceso que ya viene programado genéticamente en el cerebro de todos los organismos. Es la base de la supervivencia del individuo y de la especie, como lo puede ser comer, beber o la propia sexualidad. Aprender y memorizar en su esencia significa hacer asociaciones de eventos que producen cambios en las neuronas y sus contactos con otras neuronas en redes que se extienden a lo largo de muchas áreas del cerebro. Y, en su esencia, todos los cerebros usan los mismos mecanismos neurales de aprendizaje. (Francisco Mora, 2019)
“El destino del ser humano está en el cerebro. El objetivo de una buena educación es organizar nuestras emociones para que podamos cultivar las mejores y eliminar las peores”, Antonio Damasio, neurocientífico.
“Recordamos solo lo que nos emociona. Lo más fascinante del cerebro es su capacidad de empatía, de cooperación, y de adaptación al contexto”, Facundo Manes, neurocientífico y escritor.
La curiosidad despierta la atención en el que escucha y aprende de forma automática y con ello, es obvio, se aprende mejor. Nada se puede aprender sin una atención despierta, sostenida, consciente. Y nada despierta más la atención que aquello que se hace diferente y curioso. Un profesor monótono, aburrido o repetitivo es un claro ejemplo del valor de la emoción en el que enseña. Un profesor excelente es aquél capaz de convertir cualquier cosa o concepto, aun matemático, de apariencia ‘sosa’, en algo siempre interesante.(Francisco Mora, 2019)




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